La textura de las piedras es un asombroso testimonio de la naturaleza en su forma más sólida y duradera. Cada piedra cuenta una historia única a través de su superficie, revelando años e incluso siglos de transformación geológica. Esta textura es una ventana a la historia de nuestro planeta, una historia que se escribe en capas y estratos que se entrelazan en una danza de colores, formas y patrones.

Pedra rota Playa de las Catedrales, Galicia, España 2003. Cámara: Sony Alpha 7III con objetivo de 24-70mm. «La textura de esta piedra, propia del entorno de Playa Catedrales, una de las más bonitas de Lugo, me cautivó desde el primer instante en el que la vi.»

 

Al tocar una piedra, puedes sentir su historia en tus dedos. Algunas piedras son suaves y pulidas por el viento y el agua, como si hubieran sido acariciadas durante eones. Otras son ásperas y rugosas, marcadas por el calor y la presión de la Tierra en su interior. La textura de las piedras varía desde la delicada arena de cuarzo que se desliza entre tus manos hasta la aspereza de un granito resistente.

 

 Pueden estar cubiertas de pequeñas protuberancias que parecen huellas dactilares de la naturaleza o ser completamente lisas, como si hubieran sido pulidas por un escultor celestial. La textura de las piedras también despierta la imaginación. Las formas y patrones que se encuentran en las piedras pueden evocar imágenes de paisajes lejanos, criaturas míticas o incluso rostros humanos. Cada piedra es un lienzo en blanco en el que podemos proyectar nuestros sueños y fantasías.

 

Autor: Ricardo Miras